El ADN de Assos
Desde 1976, la fuerza motriz de ASSOS ha sido el afán por transformar a los ciclistas. Por aquel entonces, Toni Maier se metió en un túnel de viento en Zúrich para probar su nuevo y radical diseño: un cuadro de bicicleta con tubos aerodinámicos y un manillar que se parecía a los cuernos de un toro. El prototipo se convirtió en el primer cuadro de bicicleta aerodinámico del mundo fabricado en fibra de carbono.
Pero, sobre todo, sirvió para identificar el verdadero elemento que generaba resistencia: el equipamiento ciclista. A raíz de ello, Toni Maier lo rediseñó y mejoró los materiales que los ciclistas llevaban puestos. Se inspiró en el mundo del esquí, donde le llamaron especialmente la atención los trajes de competición de la selección suiza. Adaptó el concepto al ciclismo y desarrolló los primeros pantalones cortos de licra y los trajes anatómicos. Así nació ASSOS.